lunes, 30 de marzo de 2015

Rescatar a la ciudad de la impunidad, de la corrupción…de la ineficiencia, de la dejadez

La capital del estado ha sufrido a mares durante los años recientes. Lejos de avanzar, se ha paralizado y en cierto modo, frente al dinamismo de otras ciudades, la nuestra parece ser una ciudad en retroceso.


La corrupción, la indolencia, la ineficiencia, la dejadez, la impunidad, el desorden, la desidia, la omisión, la mentira, la simulación y la arbitrariedad, entre otros tantos males, tienen secuestrada a la ciudad.


Es decepcionante, pero el, presente de la ciudad es el mismo de hace al menos cuatro administraciones públicas del PRI y del PAN. Los problemas de siempre, no solo no se han resuelto sino que se han agudizado. Que caiga una ligera llovizna representa el latente riesgo de inundación en áreas desatendidas de la capital.


Caminar en la penumbra de muchas calles, es también un riesgo, más si uno se topa con elementos de la policía que, se supone, están para proteger a la gente. Avenidas destruidas, con baches y hoyancos; basura por doquier, parques sucios y olvidados.


La ciudad empeñada en crecer gracias al esfuerzo de sus habitantes, se ha visto atada como en camisa de fuerza por la burocracia y los intereses del gobierno municipal con los especuladores del suelo.


Es una gran desilusión, pero si usted amable lector, va de visita a Zacatecas, Querétaro o a cualquier ciudad de Guanajuato o incluso a Aguascalientes, con resignación se podrá convencer de que la capital potosina se está quedando atrás. Lo incomprensible es que en esos ligares hay gobiernos igual que los ha habido en la capital, ya sean del PRI o del PAN.


Eso querría decir que es nuestra clase política la que está fallando groseramente a la hora de gobernar. No solo no lo hacen bien, sino que todo lo vienen a empeorar y, peor aún, en esa actitud irresponsable, se conceden entre sí impunidad.


Para las elecciones de junio próximo, hay nueve candidatos registrados. Nueve buscarán ganar la presidencia municipal. Nueve parecen ser multitud y no un reflejo de diversidad y pluralidad de opciones.


Xavier Azuara Zúñiga, Manuel Lozano Nieto, Ricardo Gallardo Juárez, Joaquín Antonio Muñoz Mendoza, Luz María Lastras Martínez, Gerardo de la Rosa Jourdain, Belinda Badillo Rodríguez y Jaen Castilla Jonguitud son los candidatos a la presidencia municipal.


Nueve candidatos que empiezan campaña por el voto de un electorado capitalino harto de votar cada tres años sin que las promesas que les hicieron se cumplan. Nueve candidatos en campaña para recitar por enésima y cansina vez una problemática citadina que todos nos sabemos de memoria.


Se han registrado nueve candidatos y el reto es mayor, es un reto tan grande que bien visto, ninguno de ellos está como lograr lo urgente: rescatar de la quiebra a un ayuntamiento que ha sido saqueado.


El reto es mayúsculo porque no solo se trata de gobernar desde un ayuntamiento endeudado y debilitado, sino que reclama de acciones concretas que en primer lugar pasan por la necesidad de hacer justicia. Es decir, que paguen los que asaltaron el erario municipal.


Mario García Valdés ha sido un fracaso, una caricatura, un don nadie de quien nadie se acordará sino para causar lástima y mofa. Tuvo la oportunidad de recuperar la credibilidad ciudadana, pero prefirió proteger a Victoria Labastida y  su grupo de pillos; eso nadie se lo perdona.


La ciudad necesita de una autoridad municipal comprometida con la sociedad y no con los partidos, no con el gobernador, no con los grupos económicos de poder. La ciudad necesita de un alcalde o alcaldesa que en su primer acto de gobierno lleve ante la justicia al antecesor. La omisión es también un acto de corrupción.


La capital necesita urgentemente de muchas cosas, de muchas acciones de gobierno, necesita de un liderazgo probo, honesto, capaz, comprometido. Es de dudarse de que entre las nueve opciones esté el presidente municipal que se necesita.


Igual que en la elección de gobernador, en la capital únicamente hay dos opciones políticas con más o menos oportunidad de ganar: el PRI, el PAN. A menos que ocurra un desastre en esos dos partidos, el PRD no tiene cómo ganar la capital.


Las candidatura del resto de partidos como el PES, MORENA, PANAL, MC y PH son pura decoración en un sistema política que una su endeble confianza en una pluralidad falsa. Todos son refritos, todos son reciclaje, su origen está en los partidos que ahora criticas o con los que en otras candidaturas se alían.


Tal vez no exista de otra sino ser pesimista, pero es muy probable que con quien resulte electo presidente municipal, todo vaya a seguir siendo igual. Eso lo ha demostrado la alternancia capitalina desde hace décadas: se van unos y los que llegan o son iguales o resultan peores.


Pobre de la ciudad, dizque la joya de la corona electoral, tan ambicionada por los políticos y tan maltratada por ellos mismos. Pobre ciudad, tan deseada y luego, tan manoseada, tan saqueada y tan violada.


San Luis Potosí,  la capital, hace tanto tiempo que no tiene un buen presidente municipal, hace tanto tiempo que ya es difícil recordar si alguna vez ha tenido un buen alcalde.


Igual que en la elección de gobernador, en la ciudad, de los nueve no se hace uno.


No hay comentarios.:

Publicar un comentario