martes, 30 de septiembre de 2014

Segundo Informe de Mario García, del desencanto al fracaso

(COLABORACIÓN ESPECIAL)


El segundo informe de gobierno del alcalde Mario García Valdez resultó tan extenso como aburrido. Un recuento soso y desabrido de acciones que igual puede recitar hasta el cansancio cualquier presidente municipal.

Espacios vacíos en el sillerio dispuesto en el Centro de Convenciones, donde un alcalde “ciudadano” se rodeó de invitados priístas encabezados por el gobernador Fernando Toranzo, quien sin mesura  se lanzó a la inexplicable aventura de adular una y otra vez al alcalde.

Ceremonia fallida la del segundo informe del edil capitalino. Vencidos por el tedio, los invitados abandonaban sus lugares. La lectura del informe fue un ejercicio de sufrimiento para Mario García que cayó en múltiples errores de dicción, equivocaba palabras, decía una cosa por otra.

El sonido no fue el mejor e incluso en la transmisión por Internet a través del sitio electrónico del ayuntamiento, resultó igual de desastrosa.

Se habría esperado un informe sólido con vistas al último año de gestión, pero no fue más allá de la cansada perorata de presuntos logros, los más, gracias a los programas del gobierno federal en materia de educación, salud, seguridad y otros.

Un segundo informe que decepción más que el primero, pues ahora, se olvidó de plano de aquellos compañeros suyos de partido, los que saquearon el erario municipal. Ya no se acordó de ofrecer que ahora sí, que ahora si no habría impunidad. 

Un segundo Informe menor de un alcalde menor que, entre sus principales logros cuenta el de no haber contribuido a acrecentar la deuda pública municipal, aunque eso sea un eufemismo, pues está más endeudada la administración ahora que hace dos años.

A la vista de lo ocurrido en la ceremonia, parece quedar claro que en la arista política electoral, Mario García perdió la oportunidad de mostrarse como un candidato potente, de serias aspiraciones a la nominación del PRI.

Se vio a un alcalde inseguro, nervioso, sin convencimiento, lo que supone que ya ha de reconocer que solo quienes le rodean, incluido el gobernador, son capaces de decir barbaridades como esa de que es el mejor edil que ha tenido la ciudad.

Un simple administrador, es lo que ha demostrado ser García Valdez a la luz de su segundo informe. Se continúa quejando del desastre recibido pero a dos años no ha enderezado el rumbo.

Gobernar una ciudad como San Luis Potosí no se limita a administrar al gobierno, va más allá de eso. Más bien, obliga a levantar proyectos de altos vuelos para lograr que la transformación no sea solo un lema, un logotipo, una palabra de propaganda, sino hechos fehacientes.

El segundo informe ha sido de mala calidad porque se trata de un gobierno de muy baja calidad, un gobierno que a diario pretende vender la idea de que gracias al alcalde, la ciudad es la mejor del país para vivir, para hacer negocios, para invertir; la mejor para todo, pese a él.

Bien se sabe que en los informes de gobierno hay solamente una visión, la del que informa, de ahí que todo sea perfecto, casi hermoso, lo desafortunado del caso es que se trate solo simplemente de un aluvión de palabras. La realidad es otra.

Incluso, el gobernador quien en la ceremonia lo aduló al endulzarle el oído al punto de lo chocante por el mal gusto, ha admitido que hasta el 65 por ciento de los delitos de alto impacto en el estado se cometen en la capital y en Soledad de Graciano Sánchez.

Curiosamente, al alcalde de Soledad, Ricardo Gallardo, también le dijo que es un excelente alcalde.

Luego de su discurso, el gobernador Toranzo regresó a su lugar donde lo esperaba Mario  García que, al borde de emocionado afecto, le abrazó y agradeció al ejecutivo sus palabras y le dijo “gracias mi gobernador”. El mandatario recibió un segundo agradecimiento del alcalde por sus fervientes palabras en favor de García, quien le insistió: “de veras mi gobernador, muchas gracias” a lo que Toranzo le devolvió “no, pues es que es la verdad”.

Es el protocolo, el gobernador alaba siempre a sus “queridos presidentes municipales” y García no fue la excepción.

De acuerdo con estadísticas de la Secretaría de Desarrollo Económico en su último reporte de la situación económica estatal, ubica a la zona metropolitana de San Luis Potosí como la de mayor crecimiento en materia de pobreza y marginación urbana.

Por eso, el segundo informe de Mario García no soportaría una confrontación con la realidad, pues para su infortunio el alcalde apenas pasará a la historia como el primer bacheador de la ciudad, lo cual puede parecer un mérito, pero como le late su corazón por el 2015, luego entonces ser un alcalde tapa baches, deviene en demérito.

Es decir, si desde el principio el ex rector aspiraba a volar más alto del palacio municipal, lleva ya dos años perdidos pues no ha demostrado que tiene aptitudes, ya no digamos para ser candidato, sino para ser gobernador.


lunes, 29 de septiembre de 2014

La inagotable capacidad de Informar para Desinformar

Un vendaval de informes de actividades de toda clase de “representantes populares” ha despertado una duda razonable entre los ciudadanos: ¿Es cierto todo lo que nos dicen? O ¿No seránmás que una serie de actos propagandísticos, de promoción de imagen personal y en buena medida, actos completos de ilusionismo?

En estricto sentido, los informes del gobernador, de los presidentes municipales, de los diputados locales y federales así como de los senadores, representarían un acto de transparencia y de rendición de cuentas.

Apegados a la normalidad democrática, los informes serían acciones orientadas a cumplir con la ley en tanto que ésta exige a los representantes populares en sus distintos niveles, a informar sobre su actuación al frente del estado, del municipio, o bien, como representantes de los votantes de un distrito electoral o como representes de la entidad en las cámaras del Congreso de la Unión.

Visto así, se pensará que es bueno que los representantes populares hagan un alto cada año y le digan a la sociedad lo que hicieron en ese término de una anualidad. Se pensará no solo que es un acto democrático sino una muestra de buena voluntad hacia los ciudadanos que tienen derecho a estar informados.

Pocos en la sociedad tienen la oportunidad de saber de aquello que hacen sus representantes en el Congreso, en el palacio de gobierno, en la cámara alta o en el ayuntamiento. Esta la prensa, los medios masivos, las redes sociales, pero eso no supone que el ciudadano sepa bien a bien lo que hacen sus representantes.

Entonces, los informes serían un instrumento democrático al alcance de todos para que el ciudadano concrete su derecho a saber, disipe dudas acerca de las acciones del gobierno y en su momento, que evalúe si su representante popular trabaja conforme a su compromiso, si actúa de acuerdo a los establecido en la ley, y especialmente, revise si los recursos públicos se aplican con probidad.

Desafortunadamente en San Luis Potosí el acto supremo de informar es entendido como un acto de mercadotecnia política en el que lo que importa no es el contenido sino que todo se vea bonito, impecable, lucidor y, porque no, deslumbrante.

El informe sea del senador o senadora, del diputado o diputado, del alcalde o alcaldesa, se construye para elevar y colocar en un altar a quien lo presenta. Se elabora a  base de la desmesura y del exceso, engañar o mentir no es relevante, lo que importa es que “yo sea el mejor”.

El informe no se elabora con la intención de que éste sea un referente de la realidad de nuestro entorno. Se escribe como si fuera el relato de hazañas sin parangón, se describen paisajes de sueño, ajenos al mundo real.
El informe se levanta como un enorme muro de frases impactantes, de tabiques de retórica; sus palabras tienen el infausto encargo de presentar verdades a medias como una verdad absoluta.

En San Luis Potosí continúa el torrente demagógico de los informes. El pasado viernes fue el del gobernador y este lunes es el del presidente municipal de la capital. No serán tan distintos entre sí, les une la idea de que ellos son y representan lo mejor que le ha podido ocurrir a los potosinos.

No les ha importado en su afán propagandístico unipersonal, la violación a la ley, pasar por alto la Constitución Política de México. No, para ellos, así como para el resto, importante son ellos y no las instituciones que representan.

Esto es lo que dice el artículo 134 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos:

“La propaganda, bajo cualquier modalidad de comunicación social, que difundan como tales, los poderes públicos, los órganos autónomos, las dependencias y entidades de la administración pública y cualquier otro ente de los tres órdenes de gobierno, deberá tener carácter institucional y fines informativos, educativos o de orientación social. En ningún caso esta propaganda incluirá nombres, imágenes, voces o símbolos que impliquen promoción personalizada de cualquier servidor público”.

El contenido de ese artículo, tiene origen no solamente en la creciente exigencia de que los recursos públicos no sean utilizados en la promoción personal de los representantes populares, sino también en la también creciente exigencia social de transparencia de nuestros gobernantes.

No obstante, hemos venido atestiguando cómo se pueden publicitar los informes en toda clase de medios de comunicación, utilizando nombres e imágenes en una franca promoción personal por parte de quienes, estando en un cargo, ya están haciendo campaña por el siguiente.

Se informa en primer lugar para desinformar y en segundo, para promocionar.

Verbigracia. Dos ejemplos nada más para no cansar al amable lector.

El gobernador dijo que la anterior administración toleró la presencia de delincuentes de alta peligrosidad, pero no dijo quiénes eran esos delincuentes, cuantos han sido detenidos ni tampoco señaló a los responsables de la protección deliberada que recibían, se supone de altas esferas de gobierno.

 Acusó, pero no informó que hasta agosto de este año, suman en su gobierno mil 656 ejecutados. No se informó de los muertos de Toranzo.

El alcalde de Soledad de Graciano Sánchez, Ricardo Gallardo para promocionarse, mandó hacer infomerciales en formato de documental. Un actor, Luis Felipe Tovar en su papel de taxista, afirma que en Soledad no existen los baches, que por las calles se puede conducir impecablemente. Cualquiera que vaya a ese municipio o visite algunas de sus cientos de colonias, se dará cuenta de que eso no es cierto.

Es una lástima, pero en San Luis Potosí se informa para desinformar.

lunes, 22 de septiembre de 2014

Toranzo y su deuda pública…con los potosinos

En junio de 2009, Marcelo de los Santos Fraga fue autorizado por el Congreso del Estado a contraer una deuda de mil 500 millones de pesos. Entonces, Fernando Toranzo Fernández, candidato del PRI a gobernador decía cuántas veces fuera necesario, que endeudar al estado era irresponsable y ofreció tantas veces como fuera posible que él no haría lo mismo.

Tras ganar las elecciones y ser declarado gobernador electo, Toranzo realizó una gira por el estado para dar gracias por el voto recibido y de igual modo, repetía a diario que Marcelo de los Santos le dejaría un gobierno hipotecado y con la pesada carga de una deuda pública tan grande, que sería la más abultada de la historia.
También ofreció investigar a fondo sobre el destino del crédito de mil 500 millones de pesos y sancionar a quien fuera en caso de identificarse actos ilegales.

Empezó el gobierno y acotado por la deuda de más de cuatro mil 200 millones de pesos, Toranzo anunció que su gobierno sería de finanzas sanas, transparencia y rendición de cuentas y ofreció disminuir la deuda pública, vía la disminución del gasto corriente.

Cinco años después, Toranzo no cumplió y por el contrario, ha seguido el mismo camino de Marcelo de los Santos al endeudar al estado y ésta vez, para colocar la deuda en lo más alto de la historia potosina.

Eso es posible gracias a que en San Luis Potosí no existe la división de poderes. El Congreso del Estado es una institución postrada a las órdenes del ejecutivo. En vez de ser un contrapeso al poder del mandatario, es un aliado más, principalmente en las causas más impopulares y nocivas para el estado.

Marcelo de los Santos  a menos de tres meses de concluir su administración consiguió que el legislativo le aprobara la solicitud de crédito por hasta mil 500 millones de pesos. Fue cuestión de días la aprobación fast-track.

Ahora es lo mismo, el Congreso del Estado en su sesión ordinaria del quince de septiembre dio entrada a la iniciativa del ejecutivo, la turnó a comisiones y tres días después ya estaba aprobada. Este jueves, diez días después de recibirse la solicitud del gobernador, el pleno la aprobará gracias a la mayoría del PRI y del Verde con los votos adicionales de legisladores mercenarios.

Es la misma historia, no hay nada distinto. La misma práctica antidemocrática, la misma dinámica de votar de manera tendenciosa y por consigna. Es más de lo mismo, ya lo hicieron los panistas y ahora lo hacen los priístas. En ambos casos avalaron elevar la deuda pública por órdenes de su jefe real, el gobernador en turno.
Se estima que al cierre del año en curso, la deuda pública andará tocando los cuatro mil 900 millones de pesos, es decir, estará 785 millones más sobre el monto heredado por De Los Santos.

Toranzo había ofrecido disminuir la deuda con un plan de austeridad que solo existe en la burocrática mente del ejecutivo. El hecho concreto es que la deuda será mayor de la que recibió.

Pero bien visto, eso es lo de menos, Horacio, Fernando, Marcelo y Fernando T., siempre tendrán un pretexto para justificar el hecho de que en sus administraciones se endeudó al erario público más allá de lo posible.

Cada quien en su momento se deslinda de sus responsabilidades, por eso, Toranzo asegura que su crédito “si se justifica”, que será aplicado de modo “transparente”, que será para “obra productiva”. Pues sí, eso mismo dijo Marcelo y más aún, así quedo escrito en el decreto correspondiente, pero ya sabemos la historia de lo ocurrido con ese crédito convertido en maldición pública.

Dice Toranzo en su iniciativa que el crédito es para cumplir los compromisos contraídos con los inversionistas de la empresa alemana BMW y es cierto, solo que nadie garantiza que esos recursos vayan a fluir con transparencia y no se puedan desviar a manos avariciosas de las que sobran en el gobierno.

Está claro que no existen los instrumentos de transparencia necesarios para vigilar que el crédito se use solo en las obras de infraestructura solicitadas por BMW. No se puede confiar en el gobierno que se ha caracterizado por su proclividad al ocultamiento de la información pública.

La burra no era arisca, la hicieron a palos, sino baste reconocer que en estos momentos no se tiene certeza plena de a dónde fueron a dar los mil 500 millones del crédito marcelista. La Contraloría sancionó a Marcelo por el uso indebido de una parte del crédito, lo cual es elemento suficiente para sospechar que en la nueva administración bien las cosas se pueden manejar igual de torcidas.

El gobernador ha caminado la mayor parte de sus cinco años de administración con el constante lamento de las finanzas, en cuyo caso, se encuentra su principal fracaso pues en su proyecto de gobierno estaba esa idea, ahora se sabe, elementalmente fantasiosas y retórica, que disminuiría la deuda bajándole al gasto corriente.

Puro cuento, la misma historia de siempre.


lunes, 15 de septiembre de 2014

El Nuevo PRI no necesita del gobernador

Para ganar unas elecciones no hace falta el gobernador. Ese no es su asunto. No se le necesita más allá de su disminuida presencia.

Para ganar unas elecciones el Nuevo PRI no requiere de consejos ni sugerencias del gobernador. Elegir al candidato es algo que no le incumbe.

En el Nuevo PRI solo cuenta una voz y esa no está en San Luis Potosí.

En el Nuevo PRI el partido es primero, el partido por encima de todo, menos del presidente de la república.
Cesar Camacho Quiroz vino a San Luis Potosí y  le preguntaron acerca del papel que jugará Fernando Toranzo Fernández en la elección del candidato del Nuevo PRI a gobernador.

El presidente del Nuevo PRI en el que no se toleran golpes a la mesa, órdenes ni ocurrencias de oficiosos con iniciativa, aclaró que esa una tarea que le compete solo a los priístas potosinos. Dejo ver que al haber nueve gubernaturas en juego, el priísmo nacional representado por él y más arriba, por el presidente Enrique Peña Nieto, serán los que definan a los candidatos.

Con su clásico estilo retórico capaz de endulzar lo más amargo, Camacho Quiroz dijo lo que quería decir a fin de sembrar suspicacias y razonables dudas sobre lo que para él significa en estos momentos el gobernador potosino. Su respuesta fue diplomática pero cruda, distante, cortante respecto del valor político del mandatario para el partido.

“El gobernador es un militante respetado y a su vez respetuoso de las decisiones del PRI, quien va a resolver este asunto será el priismo potosino con la compañía, la alianza y el respaldo del priismo  nacional, lo digo, porque es uno de los nueve estados donde hay gubernatura en juego, y en consecuencia no es un asunto solo importante para los potosinos, nos importa a los priistas de todo el país”.

Y luego, agregó: “El gobernador hará su parte, siendo un político del que nos enorgullezcamos por la eficacia de su gestión y por ser un hombre que no transgrede ni la ley, ni los estatutos, tratándose de nominaciones y de campañas. Él, siendo un buen gobernador hará suficiente”.

Es decir, el gobernador Fernando Toranzo no tiene ni tendrá como se diría coloquialmente, vela en el entierro. Lo que ha hecho en el ejercicio de su encargo es todo lo que tenía que hacer por el partido, excelente, bueno, regular o mediocre, ahí está su trabajo.

Precisamente eso es lo que lo deja fuera del proceso interno del PRI: su gobierno en lo político, distante de su partido que lo llevó al poder, su desinterés por mantener a su partido unido y organizado, sus notables desencuentros con líderes del partido y su abulia a ejercer su responsabilidad de líder político de su partido, lo tienen ahora fuera del proceso de designación del candidato.

Lapidaria la expresión de Camacho para Toranzo: “Él (Toranzo) siendo un buen gobernador hará suficiente”. A la altura del quinto año de gobierno o lo que es lo mismo, la parte baja del sexto, no existe duda alguna de que ha sido una administración menor en calidad y alcances de gobierno.

Sus logros han sido tan escasos, que al quinto informe se llega con un acumulado de presuntos logros e inversiones para con ello poder hacer ruido y llamar la atención. El propio informe del segundo año del presidente Enrique Peña Nieto pone en duda al gobernador. Los spots que promocionaron el segundo informe atribuían al gobierno federal los que se pensaba eran triunfos del gobernador, empezando por la BMW.

Es decir, el candidato del PRI a gobernador será designado desde el centro porque en San Luis Potosí nunca hubo un gobernador ocupado del partido, actuante y encabezando al partido; nunca tuvo un gobernador hábil para impulsar el ejercicio de una buena política en el partido y por el contrario, se alejó de éste y lo abandonó al no entender que el partido no es un simple instrumento para hacer lo que se le ordene.

Por eso, el partido es el que decide y por eso Jaime Santoyo continúa, pese a la oposición del gobernador, como Delegado del Comité Ejecutivo Nacional.

Por eso, el partido decidió hacer a un lado a Ángel Castillo y colocar en su lugar a Joel Ramírez, tan simple como no hacer caso a un gobernador que de política sabe tanto como del origen de los hoyos negros en el universo.

Por eso, porque en San Luis no hay un gobernador fuerte, es porque el partido definirá a su candidato a gobernador y quizás, también a los diputados federales y, porque no, también a los diputados locales y alcaldes.

Ya en las pasadas elecciones del 2012 el equipo de Enrique Peña y la presidencia del partido definieron perfiles y señalaron postulaciones de acuerdo con la trayectoria y personalidad de los aspirantes, que lo vuelvan a hacer, pero ahora con firmeza de mando, es lo que menos se puede esperar.

Es el nuevo PRI, el de la retórica democrática y el de las acciones impositivas y autoritarias, pero eficaces. Al partido lo que le importa es ganar y como se sabe, el cómo lograrlo, también viene a ser lo de menos.


lunes, 8 de septiembre de 2014

El ayuntamiento capitalino de la opacidad al secretismo total

La opacidad en los poderes públicos es el germen de la desconfianza ciudadana y el incentivo más perverso para el ejercicio indebido de las atribuciones conferidas a servidores e instituciones públicas.

Este lunes, la contralora del ayuntamiento de San Luis Potosí, María del Carmen Aranda Manteca comparecerá ante el Cabildo capitalino. Lo hará no de manera voluntaria sino forzada. Su comparecencia será en privado,  es decir, en secreto.

El presidente municipal, Mario García y el Secretario General, Juan Ramón Nieto, así como la mayoría de regidores del Partido Revolucionario Institucional no parecen tener peregrina idea de lo grave y contradictorio que representa sesionar en privado. Esa es una invitación a la sospecha.

En octubre de 2012, cuando el alcalde asumió el poder público municipal, hizo el compromiso de investigar a fondo y sancionar las probables irregularidades que se hubiesen cometido en la anterior administración de Victoria Labastida.

Anticipó que no habría impunidad para nadie y advirtió que a los probables responsables del mal uso de los recursos les caería todo el peso de la ley. En pocas palabras, que no solaparía actos ilegales.

La investigación a cargo de la Contraloría Municipal inició con tanta expectativa que se pensó que por primera vez, los ciudadanos verían el actuar justiciero de su autoridad capitalina y, que en estricto rigor técnico, se llenarían expedientes con precisión y exactitud de datos respecto de las anomalías identificadas.

Corrieron las semanas y luego los meses y hasta que ya vamos para dos años y nada que los resultados de las investigaciones los desconoce la sociedad.

Después de negar en más de una decena de oportunidades solicitudes de información de parte del cabildo, a  la Contralora se le agotó el tiempo y a unas semanas del segundo informe del alcalde, tendrá que rendir un informe sobre el curso de las investigaciones sobre presuntos actos de corrupción en la anterior administración.

No se trata de hacer declaraciones estridentes a la prensa o de publicar boletines llenos de frases trilladlas sobre el que no habrá impunidad, sino que se trata de rendir cuentas al Cabildo.

El ayuntamiento no ha sido capaz de dar el paso trascendente y denunciar de propia iniciativa a Victoria Labastida, ha preferido el andar lerdo de investigaciones burocráticas en donde está presente la tentación al silencio.

Aranda Manteca junto con los regidores del PRI, el alcalde y el Secretario General, condicionaron la comparecencia ante el Cabildo a que ésta fuera cerrada, según lo denunció la regidora Nadya Edith Rangel Zavala, lo cual representa un acto de opacidad de pleno injustificable.

Si la autoridad municipal prefiere adherirse a la cultura del secretismo y del oscurantismo es simplemente porque hay algo que pretenden ocultar.

Cerrar las puertas al interés público, ocultar la información para luego ofrecer versiones sesgadas o interesadas es por decir lo menos, un acto desafortunado de una autoridad municipal que presume ser transparente en el discurso, pero que en los hechos no lo es.

Existe un reclamo social que consiste en que el poder público actúe de cara a los ciudadanos y quienes ejercer el poder público deben entender que el escrutinio al poder público por parte de los ciudadanos es un derecho que nadie puede violentar o negar.

Si la Contralora municipal no es capaz de actuar de cara a los ciudadanos e informarles sobre los resultados de sus investigaciones sobre el ejercicio de los recursos públicos, entonces es que tales informes serán una vergüenza y un acto más de encubrimiento.

En lo que va de la administración, la Contraloría no ha presentado una sola demanda en contra de servidores públicos de la anterior administración, a la que sin embargo, el ayuntamiento en turno no se ha cansado de responsabilizar, sin pruebas ni denuncias de por medio, del manejo indebido de recursos y de toda suerte de actos de corrupción.

La ciudadanía tiene derecho a saber porque razón no ha habido denuncias ante las instancias correspondientes.

La ciudadanía tiene derecho a ser informada de los resultados de las presuntas investigaciones. A la sociedad le asiste el derecho a ser a quién se investigó y que se obtuvo, pero también quiénes investigaron y cuáles fueron sus conclusiones, además de cuánto costó investigar y si de ello se logró algún beneficio.

Es cierto, la opacidad genera desconfianza en los ciudadanos, mientras que en los servidores públicos provoca cinismo e impunidad.

El ayuntamiento de Mario García, no le ha respetado a la sociedad su derecho a saber, pues lo que se hace es utilizar la investigación y sus resultados, para intereses políticos y electorales.

No le conviene sancionar as Victoria Labastida o a cualquiera de sus colaboradores, ya vienen las elecciones y de acuerdo con su corta visión, no vale la pena alterar la sagrada paz que entre priístas debe privar en el proceso de elección de candidatos. ¿O no?



lunes, 1 de septiembre de 2014

El dedazo que se avecina en el PRI

En febrero pasado cuando Cesar Camacho Quiroz realizó una fugaz visita a la capital para reunirse con líderes y dirigentes de su partido, halago al punto de la adulación a Fernando Toranzo por encabezar una “excelente administración”.

El presidente del Comité Ejecutivo Nacional del Partido Revolucionario Institucional no reparó en cortesías por más excesivas que fueran para con el gobernador y pidió a las fuerzas vivas del partido ponerse a trabajar de lado del “señor gobernador”.

Invitó a los aspirantes a lograr la candidatura tricolor al gobierno del estado  a que “acrecienten  sus ganas de ser postulados y cerremos las filas con el partido” y de nuevo,  les subrayó que había que ponerse de lado del gobernador.

“A cerrar filas con el gobernador”, fue el mensaje para los aspirantes a la candidatura así como a militantes, dirigentes de sectores y organizaciones.

El gobernador Toranzo debió saber desde febrero pasado que el Comité Ejecutivo Nacional del PRI ya lo estaba haciendo a un lado del laborioso y complejo proceso de elección del candidato a gobernador. Le endulzaron el oído, pero entre líneas el mensaje era contundente en el sentido de “mejor hazte a un lado”, déjanos esto a los que sí saben.

Cuando un gobernante o dirigente de partido se quiere deshacer de alguien lo apapacha y lo llena de bendiciones y luego viene la estocada. Así le ocurrió al gobernador.

Pero la estocada vino de una manera lenta e hiriente y concluyó hasta el nombramiento de Joel Ramírez como nuevo dirigente del PRI. Lo eligió, lo designó, lo nombró, lo envió o como quiera que sea, la dirigencia nacional del partido sin consultar para nada al gobernador, aunque después de todo, no habría por qué hacerlo.

Antes y después de la visita de Camacho Quiroz a San Luis Potosí en el pasado mes de febrero, en distintas columnas de la prensa nacional se fueron publicando comentarios hirientes hacia el gobernador. Hacían ver que el gobernador tenía en un desastre a su administración y a su estado.

También le echaban en cara los problemas de inseguridad, la falta de inversiones y que en pocas palabras encabeza un gobierno tan mal evaluado, que el CEN del PRI tiene encendidos los focos rojos de alarma rumbo al 2015.

Seguido de ello, el CEN del PRI empezó a dibujar los escenarios para el año de las elecciones y vio que sin el gobernador habría más posibilidades de rescatar un estado que por ahora parece perdido.

Luego, se filtró a la prensa los resultados de un estudio elaborado por el propio partido en el que el diagnóstico de San Luis era todo un cataclismo que aventuraba días sombríos por venir. El partido negó la veracidad del estudio, pero lo curioso es que el diagnóstico para el priísmo potosino no era otra cosa sino la más clara y dura de las verdades.

El partido “está muy debilitado por sus propias pugnas internas, sin estructuras territoriales y sin apoyo por parte del Gobierno Estatal; el gobernador Fernando Toranzo está muy mal evaluado en la capital del estado, y distanciado de con la clase política y empresarial, con dificultades para la conducción de la sucesión”, citaba el reporte.

Ante ese entorno adverso, se sugirió que para que el partido gane las elecciones en San Luis Potosí, “necesita que desde el gobierno federal se motive un acercamiento con la clase política y empresarial, articular las acciones de gobierno con el partido y definir bien los perfiles de los candidatos, sobre todo, a diputados federales y presidentes municipales”.

¿Para qué querría el PRI que un gobernador mal evaluado e impopular, con un gobierno gris y anodino, fuese el líder político que dirigiera el proceso de elección de candidato?

La meta del partido y del presidente Enrique Peña Nieto pasa por lograr la mayoría absoluta en la cámara baja en 2015. Para tal propósito el partido no quiere sorpresas y todo aquel gobernador que no sirva para esos fines, adiós.

Al CEN del PRI tampoco le importa cuántos aspirantes a la candidatura para gobernador existan en el partido, lo que le importa en lo fundamental es lo que decida el presidente Peña. Eso lo ha dicho Camacho Quiroz en reiteradas ocasiones: El PRI es el partido del presidente y el PRI es el partido Peñista. En el PRI las decisiones las tomará la presidencia.

Así de sencillo, como en los viejos tiempos, el delegado del Infonavit se va a la dirigencia del PRI puesto que el partido ha regresado a su estatus de oficina de gobierno.

El último aviso ha sido más que contundente: por encima de las aspiraciones de cualquiera de los aspirantes, lo que está primero es el partido. Demagógica frase por demás amenazante de José Encarnación Alfaro, secretario de Organización del CEN del PRI, aunque bien mirado, lo que quiso decir es que primero está la voluntad del presidente, primero del de la república y luego la del jefe del partido.


Envuelto en cualquier democrático paquete de elección, pero en San Luis Potosí la única forma posible que viene es la del dedazo. Después del desastre del doctor, no hay otra alternativa.