lunes, 29 de junio de 2015

La cursi e inútil Gira del Adiós del Gobernador

Con su “Gira del Adiós”, Fernando Toranzo entro al último trimestre de su agonizante gobierno. Tuvo la ocurrencia de visitar cada municipio de la entidad en el entendido de que lo quieren, lo estiman, lo respetan, lo quieren, lo adoran, lo aprecian y lo aman con el mismísimo cariño que él tiene por todas y todos los potosinos.


El doctor que de hoy en tres meses será un ex gobernador más del estado, recorre la entidad para agradecer de manera directa el respaldo, apoyo, solidaridad y amistad para acompañarlo en la no sencilla misión de gobernar al estado.


Y como el futuro ex gobernador no solo es un hombre bueno, sencillo, modesto, humilde y humano sino también agradecido, andará por los caminos de todo el estado para saludar a cada ciudadano que le ayudo a gobernar.


En la Gira del Adiós, según consta en los emotivos boletines de la Coordinación de Comunicación Social, la sociedad materialmente se ha volcado en aplauso y agradecimientos al por mayor para el recién pensionado de la Secretaría de Salud.


Como no podía ser de otro modo, la gente le ha prodigado bendiciones en notable muestra de agradecimiento por estos seis años de trabajo tan incansable como altamente productivo. Dícese, por ejemplo: en esta administración logramos que 58 mil potosinos dejaran de ser pobres, la administración anterior, cuatro mil.


Se adentró por caminos, pueblos, comunidades y ejidos donde nunca antes se había parado un gobernador. De hecho, es necesario escarbar con rigor y método en los anales de la historia y en los recovecos de la memoria para dar con un gobernador tan empeñoso, esforzado y trabajador como don Fernando.


Ya todo mundo lo sabía, pero era necesario que él lo confirmara no con cierta modestia.


¿Qué si sus logros son mayores que los del gobierno anterior? Por supuesto, y con mucho, dijo en una de tantas entrevistas concedidas a la prensa que lo seguía por doquier dada su enorme capacidad para generar buenas noticias.


La Gira del Adiós reúne el agradecimiento popular a un gobierno de “logros inéditos” cuyos resultados harían palidecer a todos los gobernadores juntos de medio siglo para acá.


En ese tenor, la Gira del Adiós no es más que el espontáneo reconocimiento de los ciudadanos que, sin importar partidos, siglas, colores, ideologías o religiones, comparten la idea de que don Fernando es y ha sido el mejor. Incluso la eterna rivalidad de que si eres de las Chivas o de las Águilas pasa a segundo término, puesto que en tratándose de quien ha sido el mejor gobernador, coinciden que como don Fernando no hay dos.


De los potosinos se podrán decir muchas cosas, especialmente sandeces, vituperios y cochinadas, pero nadie duda de que son personas que saben agradecer los favores recibidos.


No faltaba más, los potosinos son agradecidos con quien no tuvo día de descanso, que pasó en vela las noches buscando soluciones, que pasó hambres de tan solo pensar que hay muchos potosinos que no tienen para comer. Por eso la Gira del Adiós, la gente tiene derecho de despedir con honra y honor al señor gobernador.


Como en los días de gloria del triunfo electoral, don Fernando vuelve a saludar a la gente sin importar su condición social, carga y besa a los niños, abraza con amor a las ancianitas y da la mano igual a jornaleros, peones de obra o maestros y doctores. Les estará diciendo, labor cumplida y la gente responderá en coro “prueba superada”.


Don Fernando, quien ya medita acerca de escenarios futuros en donde ya será el mandamás, bien podrá extrañar la oficiosidad y salamería de quienes le han rodeado en seis años. Algo habrá de sentir cuando ya no lo sigan escoltas, cuando ya no viaje en camioneta blindada, cuando no lo espere un séquito de serviles a donde vaya, cuando ya no le abran la puerta y cuando a su vez, tenga que tocar puertas.


Es probable que pueda extrañar que no le vuelvan a decir: señor, si señor; lo que usted disponga, señor; como usted diga, señor; a la hora que usted ordene, señor; está en la línea el secretario, señor y recordará cuando le respondía, pues que me espere, no ve que estoy ocupado.


Lo siento, me distraigo vanamente, lo realmente importante, lo trascendente es que en la Gira del Adiós don Fernando está recibiendo la gratitud genuina de la gente que tuvo la dicha de conocerlo y de recibir obras y bienes suyos.


¿Cómo está?, le preguntó hace unos días un reportero al próximo ex gobernador tras un evento oficial y sabio como es y ha sido respondió: “Pues estoy que ya es ganancia”.


Y no es que se trate de unan queja, lo que pasa es que el trayecto de seis años ha sido tan azaroso, tan demandante, con tantos contratiempos y dificultades que con toda justicia el señor gobernador a veces se siente cansado.


Pero esa es una excepción, como servidor público ha sido todo un ejemplo. Se sabe que no hay nada que le incordie más que ver a cualquiera de sus colaboradores cruzado de brazos. Con los datos oportunamente esparcidos en el marco de la Gira del Adiós se puede dar cuenta con entera puntualidad de los resultados del titánico e inagotable trabajo de la administración.


En San Luis si hay resultados. Verbigracia: en el ciclo 2013-2014 la inscripción en educación media y superior aumento 42 mil 040 alumnos, 28 por ciento más que en el ciclo 2008-2009.


Otro preclaro ejemplo más: este gobierno alcanzó una cobertura de agua potable de 89.7 por ciento, 3.2 más que la gestión anterior y, en drenaje y alcantarillado, cobertura de 83 por ciento, seis por ciento más que la gestión anterior.


La Gira del Adiós es entonces, un desdichado y triste acontecimiento, lo cierto es que el gobernador ya se nos va.


Por cierto, hasta mayo de 2015, se acumulan en San Luis Potosí mil 836 ejecutados, 795 más que en la gestión anterior. En San Luis Potosí Si hay resultados.


También: hasta mayo de 2015, sumaron 114 secuestros, 86 más que en la gestión anterior. En San Luis si hay resultados.


Y también: al 31 de diciembre de 2009 la deuda pública fue de  4 mil 138 millones 300 mil pesos, al 31 de diciembre de 2014, fue de 4 mil 166 millones 284 mil pesos; 28 millones de pesos más que la gestión anterior.


Ni quien lo dude, en San Luis si hay resultados.







lunes, 22 de junio de 2015

Defender la Libertad de Expresión y el Derecho de Acceso a la Información de las amenazas públicas y privadas

El siete de junio pasado además de haber sido día electoral, también fue el Día de la Libertad de Expresión. El tsunami de información electoral sepultó cualquier otro tema, en especial el relacionado con esa noble garantía constitucional y que da razón de ser al periodismo.


Pasada la elección, instituciones públicas, servidores públicos, políticos y tal, se pusieron a festejar a los periodistas de San Luis Potosí, se entregó el Premio Estatal de Periodismo y hubo desayunos, discursos y demás parafernalia que distingue a la clase política y gobernante cuando se trata de quedar bien con la prensa.


Así por ejemplo, un grupo de periodistas montaron en cólera en contra del Jurado del Premio Estatal de Periodismo por haber galardonado con el primer lugar a una fotografía que, a su decir y entender, no tenía mayor mérito pues la podría haber realizado cualquiera.


La comunidad reporteril potosina que en muchas ocasiones semeja a una horda de iracundos sedientos de matar a periodicazos al que se le ponga en frente, se lanzó contra el ganador del premio de Fotografía y lo exhibió con rotundidad y desdoro en las redes sociales, en las pláticas de banqueta o en los corrillos del café.


Como se dice vulgarmente: se lo masticaron, digirieron y luego lo patearon.


Claro, el objetivo no era él, el ganador, sino el Jurado tan ignorante, chapucero e insensible.


Sergio Vega ganó, eso fue lo que caló, que ganara un joven estudiante de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la UASLP, casi un periodista ciudadano con su propio blog y colaborador de algunos medios.


Ese tipo de situaciones son las que nos llenan de oprobio. Al menos a mí, que soy poco menos que nada entre los periodistas de San Luis Potosí, me avergüenza, pero también me entristece y asusta.


Valga la anécdota para entrar al tema de este espacio. Como decía, la Libertad de Expresión así como el Derecho de Acceso a la Información Pública no solo están consagradas en la Constitución y forman parte de las Garantías Universales de la Organización de Naciones Unidas y están protegidas en múltiples tratados internacionales y convenios entre instituciones en México.


Se goza de esas libertades, es decir a expresarse y estar bien informado, porque la propia Ley ordena a las autoridades a que respeten y hagan valer esos derechos en contra de quien o quienes se les opongan. O sea, el Estado está obligado a garantizar la Libertad de Expresión y el Derecho de Acceso a la Información Pública.


Pues bien, esas libertades y el derecho de todos a saber, enfrenta ahora una amenaza proveniente de un sector muy poderoso de San Luis Potosí, el de los especuladores del suelo.


Sintetizo.

Victoriano Martínez Guzmán, creador y director del portal de noticias especializadas en Transparencia y Derecho de Acceso a la Información publicó una lista de los presuntos morosos que tienen años con adeudos al ayuntamiento capitalino respecto del impuesto predial.


La información fue solicitada vía INFOMEX. A la petición, el ayuntamiento respondió con la entrega de la información y luego entonces, se publicó por ser de interés público.


La información incluida en un documento oficial del ayuntamiento reunió todos los requisitos de veracidad en tanto que provenía de una fuente institucional y confiable.


Un periodista cuando tiene información obtenida por medio del ejercicio de la Ley de Transparencia, lo que hace es utilizarla y la comparte al publicarla, pues es rasgo característico del periodista publicar datos de interés general que contribuyan a que la sociedad esté bien informada.


Martínez Guzmán publicó en proyectotabano.com un artículo y lo respaldó con vínculos electrónicos a los documentos que hacían la noticia allá por febrero de 2014.


Gracias a lo publicado por tan notable periodista, supimos que el ayuntamiento tenía  hasta ese momento un listado de morosos del impuesto predial de 80 mil 916 deudores, entre los que destacaban grandes e importantes empresas, servidores públicos, políticos y más.


Algunos periodistas, incluido el que aquí escribe, así como medios de comunicación le dieron secuela a lo publicado por proyectotabano.com puesto que a todas luces se trataba de un tema no solo inédito y novedoso, sino de claro interés público y de interés periodístico.


Ahora, Martínez Guzmán está demandado y enfrenta una querella por presunto daño moral ocasionado a una empresa inmobiliaria que apareció en la lista de deudores. La empresa es Peña Blanca, el demandante es Carlos Gerardo López Medina y el abogado demandante es Gustavo Barrera López.


Parece inaudito, pero es cierto: la parte demandante exige al juez de la cusa que ordene la clausura definitiva del portal de proyectotabano.com y que se indemnice a la empresa por daños y perjuicios.


Es decir, en el como del descaro, que le paguen a la empresa por no pagar el impuesto predial. Si apareció en la lista de morosos entregada por el ayuntamiento, no es porque Peña Blanca sea un modelo en el cumplimiento de sus obligaciones.


Aún estamos en el mes de la Libertad de Expresión y cuando podríamos pensar que en San Luis Potosí se avanza y se robustece el Derecho de Acceso a la Información y que se ejerce la Libertad de Expresión sin cortapisas, nos damos cuenta de que no es así, que eso sigue siendo un anhelo.


¿Por cierto, donde están los que reñían por la entrega de un premio?



Cuando realmente hay que solidarizarse y apoyar a un periodista, nadie está cerca, eso es lo que ocurre casi siempre en San Luis Potosí.

lunes, 15 de junio de 2015

El reto de Carreras es levantar las ruinas que deja Toranzo

Juan Manuel Carreras López es gobernador electo de San Luis Potosí. Para algunos eso es bueno e incluso es motivo de esperanza y para otros, es lo peor que puso pasarle a San Luis Potosí por el riesgo que existe de que se instaure en los hechos, un gobierno transexenal, es decir, una extensión de la mediocre, pusilánime y olvidable administración de Fernando Toranzo Fernández.


Se ha especulado mucho acerca de lo uno y de lo otro, se ha discutido con suficiencia de ello y se han hecho prospectiva respecto de si en verdad viene un cambio o si todo seguirá absolutamente igual.


Cambio no lo hay en sentido estricto, puesto que Carreras López es parte del mismo partido político del gobernador Toranzo. Su equipo de campaña y circulo próximo de colaboradores también paso por el gobierno torancista y de hecho, su propuesta de gobierno que se socializó durante la campaña es esencialmente la misma que la enarbolada hace seis años por el médico.


No podía ser de otro modo, Pues como todo partido político, el PRI tiene una ideología, planes de acción y principios que rigen su vida y proyectan su visión de país y de estado que se tiene desde el tricolor. Es decir, la democracia y la justicia social.


Eso es lo que ofreció Juan Manuel Carreras en su primer discurso como gobernador electo ante el pleno del Consejo Estatal Electoral.


Ofreció su mano de gobernador electo a las fuerzas políticas derrotadas, ofreció que pueden participar en su gobierno bajo la idea cierta de que nada se puede resolver si no hay unidad, consenso y acuerdos.


En cierto modo eso es de una certeza catedralicia, el asunto es que por lo general eso se queda solamente en el plano narrativo: el gobierno se cierra y hace lo que considera prudente toda vez que es reflejo del voto mayoritario y de suyo, la oposición se dedica a obstaculizar al gobierno y a criticarlo un día y el siguiente también.


Si como dice Carreras, no se puede hacer nada sin unidad y acuerdos, se debería entender que eso compete a todas las partes políticas. No metamos en eso a la sociedad, sino a los partidos, a sus dirigentes y a sus elites que son realmente la piedra en el zapato.


Recuerdo que Fernando Toranzo en su discurso como gobernador electo hace ya seis largos años, aseguró con categoría y contundencia que desde ese preciso momento, se empezaría a escribir una nueva historia para San Luis Potosí.


Todos tienen ahora sus propias conclusiones acerca de eso.


Carreras López ha asumido, también en su primer discurso, una serie de compromisos que no son menores y que en su momento serán parte del juicio ciudadano. Dijo que la naturaleza de los rezagos de San Luis Potosí, es tal, que no se podrán superar sino hay unidad.


Su tarea entonces, es la de recobrar la confianza que la sociedad ha perdido en sus instituciones, lo cual en si, representa ya una tarea mayor. El descrédito y desconfianza de la sociedad en el gobierno de Toranzo ha sido creciente y dejará una administración en la ruina.


Si Carreras pide unidad no ideológica ni tampoco política sino social, es porque está admitiendo que los problemas de San Luis Potosí son muchos y que se requerirá de mucho para atender lo urgente.


Es cierto, el proceso electoral ya concluyó y a lo que sigue. Un paso adelante en la recuperación de la unidad es que el PAN y su candidata Sonia Mendoza aceptaron su derrota desde el pasado miércoles, luego de que con Gustavo Madero negociaron con el candidato ganador y con el gobierno estatal.


A nadie convenían días convulsos y de enfrentamiento y el PAN que, con Héctor Mendizábal sabe sacar jugo a las coyunturas,  se pacificó: ya saben, con migajas se conforman. Las airadas protestas del miércoles quedaron sepultadas por su propia ambición.


En su discurso Carreras no dio indicios de cómo será su gobierno, habló de manera general y conceptual, quizá hizo falta ahora si el deslinde final de Toranzo. El doctor dejará suficientes frentes abiertos de corrupción como para que Carreras empiece su gobierno con ojos y oídos cerrados, deberá actuar en consecuencia.


Habría sido bueno un mensaje de esa índole, pero puede ser que no haya sido el momento, sin embargo, lo que se espera es que ahora si, de una vez por todas, se elimine la impunidad y se castigue de manera ejemplar la corrupción.


Si Carreras se convierte en tapadera, la sociedad se dará cuenta muy pronto. Eso no le conviene a un gobernador que ganó el cargo con menos del tres por ciento de diferencia.


Aunque ganó, no es un gobernador fuerte, sólido a fuerza de voto ciudadano. Carreras ganó gracias a los votos del Verde y del Magisterio. El PRI contra el PAN solos, habría perdido con contundencia.


El PAN logró 351 mil 352 votos y la coalición PRI-PVEM-PN, 380 mil 128, pero el PRI solo, alcanzó 219 mil, lo cual implica sin sus partidos satélite, el PRI habría perdido.


Por eso, Carreras tiene una responsabilidad mayor. Gana pero no todos están con él, no todos lo apoyaron, será su trabajo el que defina si esa unidad que proclama llega o no.






lunes, 8 de junio de 2015

Gobernar bien y con responsabilidad, el reto del nuevo gobernador


Ya se anticipaba que la elección de gobernador sería muy reñida, que Sonia Mendoza y Juan Manuel Carreras cerrarían en un final de fotografía la jornada electoral del siete de junio. La elección de 2009 la había ganado el PRI con apenas tres ciento encima del PAN. Parece que la historia se vuelve a repetir.


Si bien, al filo de las diez de la noches, Juan Manuel Carreras se declaró vencedor de la elección al marcar una tendencia “irreversible”, dijo del cinco por ciento y que después reforzó con datos de Consulta Mitofsky que le dio ventaja de siete por ciento, lo cierto es que los resultados oficiales que cuentan serán los del próximo miércoles cuando se efectúe el conteo de paquetes por distrito electoral.


En estricto sentido, en estos momentos no hay ganador oficial de la contienda, lo que se diga o se haya dicho es solamente una versión interesada de los propios actores políticos.


No obstante, llama la atención que Sonia Mendoza no haya dado la cara durante todo el domingo. Votó en Matehuala y no se le vio en la capital, lo cual dejo un evidente vacío, una ausencia que se puede leer como un mal augurio.


En contrario, Carreras López salió y dio conferencia de prensa, respondió preguntas y luego se presentó ante los priístas como el virtual ganador. Mientras él festejaba en el PRI, en el PAN había caras largas.


En el supuesto de que no hay ganador oficial y que es necesario y prudente esperar a que corra el PREP y que luego se cuenten las actas, conviene recordar que todos los candidatos ofrecieron mucho a los potosinos y que, ahora, se acerca el tiempo de cumplir por parte de quien resulte vencedor.


Los potosinos esperan de quien sea investido como gobernador electo, que ahora si, a diferencia del pasado, se cumplan cabalmente las promesas realizadas. San Luis Potosí necesita de un gobernador que recupere la confianza ciudadana, un gobernador comprometido y honesto, que sepa honrar su palabra.


Hay muchos pendientes que hereda el gobernador Fernando Toranzo: una deuda pública de cinco mil millones de pesos, un déficit de confianza ciudadana en sus autoridades, dos mil ejecutados por el crimen organizado, más de la mitad de la población en condiciones de pobreza. La administración de Toranzo dejará una estela de corrupción galopante.


Ya no se puede permitir el estado la fuga de inversiones, la centralización en la generación de empleos ni mucho menos repetir el estilo de un gobierno anodino, gris y mediocre. Es momento de avanzar con firmeza porque hay cientos de miles de potosinos que viven en condiciones indignas y cuyo futuro es incierto.


El nuevo gobernador o gobernadora, tendrán que remontar el grave deterioro que deja Toranzo de las instituciones públicas. El ese sentido, el reto sería mayor si Carreras López gana como todo apunta en los primeros resultados de encuestas de salida y del PREP.


Es de esperar que los partidos políticos asuman una actitud de madurez y de respeto, que no caigan en la tentación de la confrontación postelectoral. Si, que se defienda el voto en el marco institucional que obliga, que se denuncie lo que se hizo mal, las actitudes anómalas , los actos fuera de la ley.


Los candidatos y sus partidos están obligados a mostrar mesura en un entorno nacional sumamente delicado. Que se respete la voluntad del electorado y que se inicie una etapa de trabajo y de unidad, pero no desde una perspectiva demagógica sino en actitud de compromiso con la sociedad.


La elección fue cerrada, aun no hay resultados. No hay que cantar victoria, todo a su tiempo.



Con Carreras López ya sonaron los mariachis, le cantaron El Rey y le levantaron la mano y lo designaron ganador, pues bien, felicidades, pero eso ni siquiera es el inicio de un buen gobierno, si han ganado, ojala la borrachera democrática no dure seis años.

lunes, 1 de junio de 2015

De principio a fin la guerra sucia imperó en las campañas


En pleno cierre de campañas de los candidatos a cargos de elección popular se siente una especie de vacío, hay un sentimiento de insatisfacción; es la sensación de que algo no se hizo bien.


Tres meses de campaña supondrían la mar de tiempo para hacer muchas cosas y hacer de las campañas ejercicios de política de calidad, pero del mismo modo da la impresión de que fue tiempo desperdiciado. Tiempo perdido.


Lo que el amable lector presenció en dos debates de candidatos a gobernador y en uno a presidente municipal de la capital, resume el tipo de campañas y la clase de comportamiento que partidos y candidatos tuvieron en el período legal para hacer proselitismo.


Lo que usted escuchó o  lo que usted leyó en los últimos meses acerca de las campañas es exactamente lo que dibuja de cuerpo entero a partidos y candidatos: arrogancia, soberbia, altivez, cinismo, simulación, engaño, manipulación y hasta ignorancia supina.


Todos sin excepción, dicen que van a ganar, es más, que ya ganaron: ya ganamos afirman principalmente los candidatos del PRI, PAN, PRD. Lo dicen en sus discursos de cierre, lo repiten en sus redes sociales y lo gritan al aire como si se tratase de un hecho consumado.


¿Y los ciudadanos, los que van a votar, los que van a decidir, a ellos quien los respeta?, parece que nadie.


Sin un ápice de autocrítica, candidatos y partidos cierran sus campañas y no se han detenido a revisar si lo que hicieron fue digno de una campaña. Si actuaron con decencia y se alejaron de las trampas, si dignificaron la política o la ensuciaron más con sus actos.


 Durante semanas, se expandieron rumores, se lanzaron chismes y especulaciones, se ventilaron conversaciones privadas, se invadió la intimidad de las personas, se montaron hechos noticiosos en sonados actos teatrales, se difundieron imágenes agraviantes, se insultó a candidatos, se filtraron datos y se armaron complots. Todos en las campañas.


Hubo en distintas regiones del estado, persecuciones, agresiones, hostigamiento, amenazas a promotores electorales de candidatos adversarios,  servidores públicos de los tres niveles de gobierno intervinieron a favor de candidatos, se utilizaron recursos públicos y como siempre, se prodigó la compra de voluntades mediante dádivas y promesas de dinero o de trabajo.


Hubo traiciones de miembros de un partido que por interés se marcharon a otro y también chantajes de grupos y organizaciones que vendieron su lealtad a algún partido y a su candidato.


Pero sobre todo, hubo en las campañas una actitud ponzoñosa para buscar destruir en lugar de promover. No se hizo campaña para la gente sino para los grupúsculos que controlan los partidos. Les hicieron fiesta, les regalaron comida, ropa y les ofrecieron bailes y dinero.


Lo que se vio en las campañas fue lo peor de la política: las malas artes del ser humano al servicio de los candidatos hambrientos de votos.


En el cenagoso territorio de los partidos políticos cualquier cosa es válida con tal de que beneficie al candidato o perjudique la campaña del adversario. Ni siquiera se puede justificar que así debe ser pues es una guerra, pues al menos en las guerras hay código de honor para no caer en la barbarie.


En las campañas no: a diario se traga al prójimo y luego se escupe para exhibirlo como un trofeo.


A horas ya de concluir el período de campañas, hay algo incontestable: que poco se les crea a los candidatos por su proclividad a la corrupción y al engaño.


De más de 800 candidatos en campaña, valga como ejemplo, apenas siete hicieron públicas sus declaraciones de intereses, de impuestos y de patrimonio


El dato es útil para confirmar que las campañas han sido una farsa, ceremonia en donde el necesario lenguaje de la verdad fue sustituido por el impúdico de la mentira, de la simulación.


Los que el amable lector vio y escucho en las campañas es tristemente todo lo que hay, no hay más, de entre esos políticos hay que elegir. Cuanta desgracia, pero de los siete que usted vio en los dos debates, de esos saldrá el o la gobernadora, no hay más, en serio, no hay más.