lunes, 13 de abril de 2015

Un candidato de caricatura

Hace seis años, el señor Flanders, icónico personaje de la serie Los Simpson’s hizo campaña a favor del candidato del PRI a gobernador, Fernando Toranzo Fernández. Las imágenes del señor Flanders se multiplicaron por todos lados. El PRI se apropió de esa imagen y sin más, la utilizó electoralmente.


Entonces, todo lo que hacía el doctor Toranzo era bien visto, todo se le aplaudía, todo él era bueno, todo en él era puro y santo. Esa más, le encontraron hasta semejanza con Salvador Nava Martínez: es que ni parece priista, es modesto y hasta es doctor, decían.


La imagen del señor Flanders era entonces un complemento a la amplia gama de “virtudes” que tenía el candidato del PRI a gobernador. Utilizaron una caricatura para respaldar un producto político, eso fue lo que hicieron.


Ahora, otro priista, René Díaz González no solo ha hecho lo mismo sino que ha ido más allá. Él es su propia caricatura.


El candidato a diputado local por el Cuarto Distrito Electoral con cabecera en capital del estado mantiene así, el afán de una buena parte de la clase política potosina de ridiculizarse.


Al margen del candidato viola alguna ley o no, si incurre en violación de derechos de autor, si se está pirateando el personaje de una marca o no, el tema de fondo es que el político es capaz de hacer lo que sea necesario para llamar la atención.


Que se sepa, a René Díaz González no se le conoce con el apodo de la rana o batracio que le se parezca, pero el caso es que sus “amigos” que parecen ser muy “creativos”, pusieron el ojo en Rene, la rana de Los Muppets y decidieron que ya tenían lista la campaña para el candidato.


En entrevista con el portal de noticia La Orquesta, Díaz González da a entender que primero fue la idea de la campaña y luego su candidatura. Como todos los políticos, confiesa que él no quería ser candidato, pero que muchos amigos lo impulsaron y cuando se enteró ya hasta campaña había.


“Tengo un grupo de muy buenos amigos míos que fueron los que me propusieron que participara en alguna candidatura, yo les dije que no me interesaba, pero se fueron adelantando y sacaron el espectacular de Huevos + Rana = Cosas buenas, yo nunca lo entendí, puedo decir que fui el último que me enteré. Esto no va dirigido a nadie, no tiene absolutamente ningún nombre, ningún instituto político, no tiene ningún slogan de preferencia a un candidato y no lastimó a nadie. Considero que causo expectación y derivado a ello ahora que se formalizó decidimos iniciar una campaña con la famosa Rana Rene”, le dijo a la Orquesta.


Enseguida, el candidato, niega una y otra vez que su personaje de rana tenga alguna semejanza con el susodicho Rene o Kermit que es su nombre original y que por décadas ha maravillado a los niños de todo el mundo.


O sea, mi rana es otra rana, no es la rana de ellos, es mi rana, es decir, una rana potosina, una rana candidata, una rana priista. Lo ven, mi rana no es ni la rana de Jim Henson y de paso no es tampoco la rana de Disney. Para acabar pronto, mi rana no es la rana de la cerdita Peggy.


Causa hilaridad lo que es posible hacer en la política en tiempos electorales: utilizar a un animal para que la gente se vuelva a verte.


Se piensa que en las campañas, lo importante para un político es que se hable de él lo más posible, que su nombre y su persona estén expuestos ante la opinión pública para poder ganar adeptos y fortalecer simpatías. Se piensa, porque así se ha teorizado, de que mientras el mensaje esté más expuesto a las masas, más éxito se tendrá en el objetivo de posicionarse.


Sin embargo, eso no es del todo pertinente para un candidato priista en San Luis Potosí, el ejemplo está en el propio gobernador que ahora parece una caricatura de lo que se llegó a ofertar como producto político hace seis años. ¿Recuerdan a Flanders con aquello de que San Luis necesita de un doctor?


Cualquiera que en su vida haya visto en televisión o en el cine algo relacionado a los Muppets, reconocerá que la rana que utiliza el candidato Rene es básicamente la misma y que en estricto sentido no se necesita de “creatividad” para utilizar las ideas de otros.


Ese es el nivel de nuestros políticos. Les es más importante una imagen en un espectacular o en una camiseta que generar una idea propia acerca de lo que se pretende hacer como diputado.


Se trata de la misma dinámica que están siguiendo la mayor parte de candidatos a puestos de elección popular: lo banal por encima de lo relevante, lo frívolo, por encima de lo urgente.


Ejemplo de que de ello, es esa frase tan erudita como filosofal del candidato Díaz González: todas las ranas son diferentes.


Entrevistado por El Universal, el candidato del PRI mostró inocencia e ingenuidad: no es la misma rana, la mía ni siquiera tiene patas. Mi rana se no tiene nombre, pero yo me llamo Rene, al buen entendedor pocas palabras.


Y cerró como suelen hacerlo todos los políticos que tienen algo que ocultar: lo que pasa es que se trata de una campaña negra por la penetración de nuestra campaña.


En el Comité Ejecutivo Nacional del PRI tienen a San Luis Potosí como una entidad de riesgo, su candidato a gobernador no ha crecido como se esperaba, su campaña no provoca entusiasmo, su candidato no construye simpatía y ven con azoro que el PAN si va para arriba.


Lo que menos querrán en el partido es que sus candidatos a presidentes municipales, diputados locales y federales, hagan de la plantilla de candidatos un auténtico circo o, en el peor de los casos en un estanque de ranas.



Seriedad, señores candidatos.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario