lunes, 22 de diciembre de 2014

Días de definiciones importantes se vienen en el PAN

En el Partido Acción Nacional cuentan con suficientes días  para reflexionar sobre su futuro en las elecciones de 2015. Tienen días de sobra para decidir si van por una candidatura fuerte a gobernador o si de nuevo, irán fracturados, enconados, soberbios y vengativos.


En el PAN vienen horas de definiciones políticas porque ya no es momento de grillas de poca monta. Es simple, deciden cómo ganar las elecciones o cómo perderlas, ellos son los que deciden.


Dicen que no hay que hacer cosas malas que parezcan buenas y en el PAN deberían estar conscientes de eso.  
Están en el momento justo para intentar hacer de la política un instrumento que les ayude a tomar acuerdos respecto de lo más importante para un partido: la fortaleza política para alcanzar el poder.


El pasado viernes, se emitió la convocatoria para el proceso interno de elección del candidato a gobernador por el PAN. El día nueve de enero es la fecha marcada para el registro de precandidatos, es decir, les quedan diecinueve días para buscar y lograr acuerdos políticos que eviten una conflagración.


El escenario para el PAN no es para nada complicado: según la encuestas realizada por la empresa ARCOP, Alejandro Zapata Perogordo es el político panista mejor posicionado en el ánimo de la ciudadanía, es el mejor calificado, el que mejores conocimientos tiene, logró más opiniones positivas que negativas y es en suma, la opción más sólida.


El periodista David Medrano publicó ayer los resultados de esa encuesta según la cual, Zapata logró las mejores calificaciones frente a Sonia Mendoza, Luis Manuel Calzada y Mario Leal.


La muestra estadística elaborada por ARCOP para el PAN no deja lugar a dudas de que Zapata es el mejor candidato que puede tener ese partido, sin embargo, no parece ser suficiente.


Hasta hace unas semanas, el futuro electoral del PAN era semejante a un infierno por venir: la renuncia del senador Octavio Pedroza a participar en el proceso interno tras denunciar los hilos antidemocráticos que el Círculo Azul mueve en el partido.


El empecinamiento  y quizás, el capricho de ese grupo encabezado por Héctor Mendizábal, Sonia Mendoza y Juan Pablo Escobar de apropiarse de todas las decisiones del partido así como de las candidaturas.
La percepción de que en el PAN la división interna era ya un hecho irremediable y que no serían capaces de solucionar sus problemas internos.


Estas eran solo algunos ejemplos del negro panorama que se veía en el PAN, pero tras la realización de la encuesta, las cosas parecen haber cambiado de manera radical, pues se demuestra que el Círculo Azul no tiene la fuerza que aparentaba tener.


Si bien Sonia Mendoza y Mario Leal, perdedores en la encuesta de inmediato defendieron sus aspiraciones al advertir que si habrá elección y no candidatura de unidad, sobre esa base en el PAN deberían empezar a hacer de la política un instrumento civilizado para alcanzar un acuerdo.


En ese punto, el Comité Ejecutivo Nacional que encabeza Ricardo Anaya, se ha logrado ya una serie de acuerdos para que en seis estados no haya proceso interno sino candidaturas únicas. San Luis Potosí no estará alejado de esa opción.


En la alta dirigencia del PAN si se han dado cuenta de lo desastroso que ha sido realizar elecciones abiertas que luego de convierten en cochinero y que dejan al partido muy mal parado ante la opinión pública.
De hecho, el PAN empezó a perder la presidencia de la república con su desgastante elección interna que llevo a Josefina Vázquez Mota a ganar la candidatura pero a perder el apoyo de una fracción muy importante de su propio partido.


En San Luis esa historia se ha repetido y pareciera que no se ha entendido la lección. Hay panistas muy reacios y necios a ver primero por el partido y luego por ellos. Un partido así, más temprano que tarde se desmorona y se convierte en apenas facción.


De aquí al nueve de enero cuando se realiza el registro de precandidatos, las dirigencias nacional y estatal del PAN tienen la oportunidad de abrirle una oportunidad a la buena política, al buen entendimiento en aras de tomar la mejor decisión.


No hay que inventar el agua tibia, la realidad panista es simple: hay dos panistas con potencial real de triunfo, Alejandro Zapata y Octavio Pedroza, pero no son del Círculo Azul sino todo lo contrario.
Que el mejor calificado sea un panista que ha perdido dos elecciones consecutivas demuestra que el Círculo Azul no ha hecho su tarea y que se ha estancado en sus pequeñas ambiciones sin generar cuadros políticos fuertes.


Que luego esté el senador Pedroza como la tercera vía pese a que se ha cansado de criticar las formas en cómo se ha manejado al partido en los últimos años, solo demuestra que el PAN se ha negado a cambiar y sigue actuando como partido de oposiciones mezquinas y convenencieras.


En el PAN y sus grupos está aún la decisión, en ellos está si van por el triunfo en el 2015 o desde ya empiezan a hilvanar el tejido de su derrota.


No hay comentarios.:

Publicar un comentario