Según el gobernador Fernando
Toranzo, San Luis Potosí es un estado “jodido”. El adjetivo peyorativo
utilizado por el mandatario indigna sobremanera porque bien visto, si el estado
está jodido, es por sus gobiernos y sus políticos que, por lo general han estado
de la jodida.
Hace unos días, de gira por
la Huasteca, el gobernador fue entrevistado por algunos reporteros y de la
entrevista, Milenio Tampico publicó una nota en la que destacó el inédito
pronunciamiento gubernamental de que en San Luis “seguimos estando jodidos”.
Especialista en quejas,
pretextos y berrinches, el gobernador se molestó cuando le preguntaron sobre la
pobreza y el rezago social y económico que parece realidad perene en la
Huasteca. Toranzo se encabritó y dijo que su gobierno ha trabajado más que
nadie por los pobres y que en su administración se pasó del sexto al octavo
lugar en el escalafón de entidades más pobres de la nación.
Enrabietado y arrogante,
agregó que si, que en efecto, que seguimos siendo un estado muy jodido y pues
sí, qué le vamos a hacer, no soy Superman para arreglar todos los problemas.
Si San Luis es un estado
jodido, luego entonces los potosinos no vamos más allá de esa simple condición
de sociedad jodida, lo cual no parece ser un juicio del todo justo, pues
cientos de miles de potosinos y potosinas diariamente trabajan y hacen un
esfuerzo mayor por mejorar sus condiciones de vida.
El juicio del gobernador
para llegar a la conclusión de que San Luis es un estado jodido, debió empezar
por su propia casa, es decir, por su propia persona y luego por cada uno de los
integrantes de su equipo de gobierno. Es ahí donde empieza la jodidez de todo.
En cinco años de gobierno
San Luis Potosí ha avanzado a paso de tortuga mientras que sus problemas se han
multiplicado y esos sí, han avanzado con prisa. Cinco años de gobierno
adormilado y holgazán, despreocupado y omiso, cinco años de gobernar sin ton ni
son, sin rumbo fijo, eso en verdad está de la jodida.
Pero de cualquier modo,
demos la razón al gobernador, el estado esta jodido. Aquí unos datos.
Índice de Marginación
Municipal del Consejo Nacional de Población: Sesenta por ciento de la población
en el estado presenta algún grado de marginación.
56 de los 58 municipios de
la entidad presentan rasgos de marginación de baja a muy alta y únicamente dos
ayuntamientos, no tienen grado de marginalidad.
El 46. 70 por ciento de la
población tienen ingresos por apenas dos salarios mínimos o menos.
El 9.10 por ciento de la
población habita en viviendas con piso de tierra y el 34. 43 por ciento de la
población vive en condiciones de hacinamiento.
El 14. 17 por ciento de las
viviendas ocupadas en la entidad no tienen servicio de agua potable entubada y
el 3. 99 por ciento de ocupantes de viviendas no tienen drenaje ni excusado.
El 23. 18 por ciento de la
población de quince años o más no tiene la educación primaria completa y el 7.
96 por ciento de la población de quince años y más es analfabeta.
Santa Catarina y Aquismón se
ubican en la lista de los cien municipios más pobres de México. Son los
municipios más jodidos de la entidad. Santa Catarina ocupa el lugar 40 a nivel
nacional y es el número uno a nivel estatal, mientras que Aquismón ocupa el
lugar 81 en el país y el número dos en el estado.
En Santa Catarina, más del
40 por ciento de la población no tiene educación primaria terminada y más del
30 por ciento es analfabeta. El 85. 35 por ciento de la población tiene
ingresos de dos salarios mínimos y el 60 por ciento de los pobladores de vivienda
habitan en condiciones de hacinamiento.
Solamente la capital del
estado y Soledad de Graciano Sánchez presentan grados de muy baja marginación,
pero en ambos casos, el índice de marginación urbana ha llegado al 23. 56 por
ciento, mientras que la tasa de empleo informal es del 21 por ciento.
En los últimos años, los
ayuntamientos de la entidad han recibido recursos de entre los cinco mil y los
siete mil millones de pesos, de los cuales, más del cincuenta por ciento se
quedan en la capital, Soledad, Ciudad Valles, Matehuala y Ríoverde.
Los ayuntamientos de San
Luis Potosí incurrieron en mal uso de recursos públicos por un monto de mil 450
millones de pesos en su primer año de gestión tras haber iniciado en octubre de
2012.
Ese es el problema. Para
construir un estado jodido, hay que tener una clase política corrupta e
ineficiente, una clase política municipal y estatal jodidamente irresponsable.
Tiene razón el gobernador y
aunque sea tiste reconocerlo, seguimos siendo un estado muy jodido, los número
que ilustran el rostro de la marginación son espeluznantes.
Nadie le puede exigir a
Toranzo que sea Superhombre y que posea poderes inimaginables, pues ya se sabe
que es solo un doctor y bueno, también dicen que en los últimos años le ha
tratado de hacer de gobernador.
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