lunes, 20 de octubre de 2014

El Círculo Azul y el PAN según Octavio

Hay declaraciones devastadoras, contundentes, hirientes pero igual descriptivas y, las de Octavio Pedroza así fueron: devastadoras por necesidad.

Quizás hace un par de décadas, comparar al Partido Acción Nacional con el Revolucionario Institucional era una especie de ofensa, algo así como mentarle la madre a un panista. Era un oprobio, el insulto mayor que se podría recibir.

Pasado el tiempo eso ha pasado a convertirse en una descripción del partido, especialmente en los últimos años bajo el liderazgo de Gustavo Madero.

El pasado viernes cuando el senador Pedroza anunciaba su declinación a contender por la candidatura del PAN a la gubernatura rompió con su partido. Rompió con la estructura directiva en control del Círculo Azul y rompió con ello, muy probablemente, cualquier aspiración de cualquiera otro que resulte candidato, a ganar las elecciones de junio de 2015.

En el PAN basta cualquier conflagración para que, por mínima que sea, se cimbre la institución y se quebrante la armonía, la organización y la lucidez política a la hora de actuar.

El PAN no ganó las elecciones para gobernador de 2012 porque Jorge Lozano y Eugenio Govea, ambos cabeza de grupo, hicieron política en contra de su partido y de su candidato.

Querían que Alejandro Zapata perdiera las elecciones y se aliaron con el PRI o mermaron al fuero interno del partido para conseguir su propósito.

Es decir, en el PAN no hace falta una desbandada de miles y miles para perder una elección, basta con que alguno de sus santones lo quiera.

Pedroza aseguró que no hablará mal en contra de su partido, que no lo denostará, que respetará las decisiones que se tomen, hasta ahí.

Cuando se le preguntó si apoyará al candidato que resulte del proceso interno, ampliamente cuestionado por él y por otros panistas, si acudirá a su campaña, si lo acompañará a los mítines, o sea, si  se sumará  a la campaña, prefirió no responder.

Lo que si hará es lo que hace quien quiere que ganen unos y pierdan otros. Dijo que apoyará a candidatos que sea coincidentes con sus ideas y con su congruencia panista, a los otros no los apoyará. Se entiende que el candidato a gobernador que surja, obviamente del Círculo Azul, no tendrá su respaldo.

Al senador le asiste la razón en muchos sentidos. Nadie es tan imbécil como para darle la mano al que antes te golpeo y encima, se burló de ello.

Es verdad lo dicho por Octavio Pedroza, el PAN está en manos de un grupo político que carece de ética, que busca mantenerse en el poder interno a costa de la compra de voluntades, es una de las peores facciones que existen en cualquier partido local, es un grupo ambicioso que ambiciona el poder público.
Hace unos años, me tocó cubrir una enorme convención del PAN en el auditorio Miguel Barragán, iban a elegir candidatos. En las gradas del auditorio vi como Juan Pablo Escobar, Sonia Mendoza, Héctor Mendizábal y otros de su equipo, dictaban a los militantes por quién deberían votar. Sobra decir que muchos panistas, o que al menos decían serlo, no tenían idea de lo que estaban haciendo ahí.

Por eso el PAN se parece mucho al PRI, pero no de ahora sino de años atrás.

Veamos.

Juan Pablo Escobar y Sonia Mendoza eran quienes controlaban el Congreso del Estado en la segunda parte del gobierno Marcelo de los Santos. Le aprobaron créditos fast-track, eran lacayos del ejecutivo y cedieron la institucional separación de poderes. Los premiaron con diputaciones federales.

Cuando el PAN tenía en los miembros adherentes la posibilidad de elegir candidatos a dirigente o a cargos de elección popular, los del Círculo Azul llegaban con cientos a los comités municipales a que se registraran. Ellos son los responsables de la cultura del acarreo en el PAN de San Luis Potosí.

Pedroza dijo con razón que el partido está en manos de personas  ambiciosas y con inagotable tentación por el poder. Ese es el Círculo Azul.

Ese grupo ha venido replicando desde hace ya muchos años, una serie de vicios que tienen hoy al partido en franco descredito. No hay como confiar en ellos, en los panistas de ese grupo.

Veamos. Cuando el PAN era mayoría en el Congreso del Estado, le aprobó a Marcelo de los Santos aquella solicitud de crédito por mil 500 millones de pesos. Se la aprobaron cuando faltaban dos meses para terminar la administración, sabían que estaban conduciendo al estado a un grave problema de deuda pública. No les importó, lo aprobaron.

Ahora resulta que critican lo que antes hicieron. Con descaro más que congruencia, votaron en contra del crédito de 785 millones de pesos que pidió Fernando Toranzo para saciar a la BMW. Los del Círculo Azul decían: que mal que el gobernador haga eso, está endeudando al estado y lo peor, sin transparencia. Ellos hicieron lo mismo.

Cierto, el PAN cada vez se parece más al PRI, aunque tal vez si se siguen refinando muy pronto los habrán superado. 

No hay comentarios.:

Publicar un comentario